miércoles, 17 de julio de 2013

Una noche de verano, con 17 estrellas

Cae la noche, un manto oscuro cuajado de estrellas que ayudan a la luna llena a iluminar el entorno. Una suave temperatura ayuda a que el marco sea inmejorable. Debajo de ese claroscuro una pequeña luz asoma a una ventana,queriendo unirse a la luz nocturna.

- Hace tiempo que quería darte esto. Es un regalo muy especial,que me ha ayudado incontables veces.
- Y, ¿Qué es?
- Es un reloj sin agujas. ¿Sabes?La vida me ha enseñado que el tiempo es como una masa de plastilina. Puede deformarse como uno quiera, alargarlo,encogerlo y romperlo, y después, reconstruirlo, fundirlo en una sola pieza. Sin embargo, sólo es posible cuando se comprende que el tiempo depende de cómo uno lo viva. Si se controla, puede dilatarse una experiencia, percibiendo el aroma de lo que nos rodea, acariciando con los dedos cada pedazo del día, tratando de reducir un mal momento a un segundo, y alargando cada buen recuerdo de manera que un minuto supere a un día.
- ¿Y cómo puedo hacerlo funcionar?
- Sonríe. Es el mejor engranaje para utilizar este reloj.

Y aquella noche ambos dibujaron sonrisas.

Y el reloj, sigue funcionando.

Si tú quieres.Si tú sonríes.

Te quiero