sábado, 4 de febrero de 2012

¿Un café?


El olor del café cuajándose en la cafetera me invita a sentarme.Mientras lo vierto en la taza y dejo que la azúcar caiga nevando sobre su superficie,veo como lentamente el líquido la abraza y la sumerge en su sabor amargo,dejándose endulzar por dentro.

Camino por la calle,sintiendo el viento como compañero mientras acaricia mi cara y la refresca.Como siempre,mi mente es un criadero de sensaciones,una paritorio de ideas donde las neuronas las cuidan desde que nacen hasta que maduran y salen a la práctica.

Esta mañana me ha dado por reflexionar sobre lo que mis sentidos captan.Veo muchas personas enfundadas en abrigos de visón,como el cazador que mata a un león en justo combate y se pone sus pieles.La diferencia es que no sé qué cazan este tipo de personas.¿Suerte?¿Felicidad? Observando sus caras,no creo que cacen ese tipo de animales...

Todo esto me lleva a pensar que quizás la suerte o la felicidad sean como animales pequeños, escurridizos que uno atrae a sí mismo si los trata con la paciencia y ternura que el propósito necesita. Si consigue perseverar en su trato,podrá disfrutar de las mieles de su compañía,sin utilizar para ello empresas arriesgadas y fulgurantes.

Quizás la suerte o la felicidad son como el café.Taza pequeña,elaboración pausada, y degustación más lenta todavía.

Quizás las cosas pequeñas son las importantes.Y a veces,si son amargas,podemos dejar que nieve un poco de azúcar.

Como el café.

viernes, 3 de febrero de 2012

La Odisea


Por el momento,el sol hoy ha conseguido apartar a empujones a las nubes.Se refleja en los cristales,y se mira orgulloso,sabe que su momento se acerca,la Primavera se está arreglando en su cuarto.

El descanso es a veces el premio para el esfuerzo.Los sueños que comienzan son,al principio bocetos,esquemas sobre el papel que necesitan ser puestos en relieve.Habrá veces que,al acabar el día,no veamos que las cosas avanzan.Pero aunque veamos que el sol por las noches se acuesta,sigue ahí,solo está descansando.De igual modo,hay que continuar haciendo práctica los sueños en teoría.

Con el paso de los meses vamos viendo que la arcilla ya es vasija.Y a pesar de los malos momentos,podemos darnos cuenta de que al final,todo llega.Y ahora,mirando para atrás en el camino,viendo como las huellas ya no están en suelo fresco,sino que se han endurecido,me siento feliz y orgulloso de todas las cosas que han sido soñado.Porque,hoy por hoy,nadie me ha pellizcado.Y si lo ha hecho,ni siquiera me ha dejado marcas.Las únicas marcas que veo son las gotas que dejan su sendero deslizándose por el cristal.

Ahora sí.Me he bajado del autobús.Sin embargo,mi sombrase ha quedado recostada en ese asiento acolchado.Le tocaba descansar.