martes, 22 de noviembre de 2011

Tan sólo semanas


El frío ha regresado de su letargo.Una vez más, parece que el invierno ha vuelto de sus vacaciones antes de tiempo,y vuelve a pasearse por todas las calles de la ciudad en forma de aire frío, moviéndose tan rápido como él. Va dejando sombras heladas por donde pasa, y silba fuerte, saludando a todos,para recordarnos que ha llegado.

Mientras,oigo la lluvia repiquetear en los cristales.Se convierten en música de fondo que me invita a proponerme,una vez más,proyectos que puedan realizarse. Y empiezo a imaginar...

Esas noches que pasaré junto a los míos,al calor de las conversaciones,escribas de todo un año de aventuras juntos llevando sonrisas e imaginación a todos cuantos se cruzaron en nuestro camino. Festejando que seguimos soñando, seis años después...

Veladas con mi familia,hablando de buenas noticias y dando pases de pecho a las no tan buenas, hincando la rodilla en el suelo sólo para hacer la filigrana.

Y curiosamente,tú estarás en todos esos momentos, porque si ahora mi pluma escribe estas líneas, a veces necesito mojarla en tinta, y tú siempre sabes dármela.

Hoy hará frío...pero dentro de poco,eso no tendrá importancia alguna.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Días


Cada mañana,mientras desayuno más dormido que despierto,miro el día en el que vivo.Y es que comienza esta etapa de frío en la calle y calor en el hogar,de esperanzas y reencuentros,de sonrisas de niños que cuentan en el calendario cuánto falta para la llegada de la Navidad.

Y cómo esos niños la añoro.Habrá quien subraye de estas fiestas el consumismo,o la buena voluntad que a veces deja caer su máscara y entrever la mirada de la hipocresía.Yo prefiero quedarme con la cara de mi madre al ver a mi hermano llegar en Nochebuena;me quedo con los momentos que pasamos en le champanada ritual cada año;me quedo con tu sonrisa inocente que es el primero y más constante de todos los regalos del año.

Sí. El calendario me permite deshojar,poco a poco,día tras día,saboreando este prólogo de frío y olor a castañas calientes,esa lluvia que de noche golpea la ventana y me hace pensar lo a gusto que estoy entre sábanas.

Lentamente se acerca.Cada segundo es un regalo...y es que el frío cuando tienes abrigo,es un gran detalle.