jueves, 3 de noviembre de 2011

Días


Cada mañana,mientras desayuno más dormido que despierto,miro el día en el que vivo.Y es que comienza esta etapa de frío en la calle y calor en el hogar,de esperanzas y reencuentros,de sonrisas de niños que cuentan en el calendario cuánto falta para la llegada de la Navidad.

Y cómo esos niños la añoro.Habrá quien subraye de estas fiestas el consumismo,o la buena voluntad que a veces deja caer su máscara y entrever la mirada de la hipocresía.Yo prefiero quedarme con la cara de mi madre al ver a mi hermano llegar en Nochebuena;me quedo con los momentos que pasamos en le champanada ritual cada año;me quedo con tu sonrisa inocente que es el primero y más constante de todos los regalos del año.

Sí. El calendario me permite deshojar,poco a poco,día tras día,saboreando este prólogo de frío y olor a castañas calientes,esa lluvia que de noche golpea la ventana y me hace pensar lo a gusto que estoy entre sábanas.

Lentamente se acerca.Cada segundo es un regalo...y es que el frío cuando tienes abrigo,es un gran detalle.

1 comentario:

Miguel Ángel Pozo dijo...

Es demasiado fácil muchas veces centrarnos en lo malo en lugar de en lo bueno. No entiendo muy bien el porqué pero a mi por lo menos me pasa el despreciar el todo porque, bien es verdad, en parte ha sido corrompido el espíritu inicial por nuestros egoísmos. Pero la verdad es que se agradece el frío, se agradece la buena compañía, se agradece la navidad, se agradecen las sonrisas, los amigos, los momentos.

La navidad ha sido desvirtuada, pero aún merece la pena. Gracias por recordárnoslo.

Un abrazo!