lunes, 7 de marzo de 2011

La Arena


Las gradas no dejan de gritar.Parece que los gritos serán capaces de derrumbar el mismo estadio.La arena comienza a evaporarse,teniendo en cuenta que el calor brota derrite el ánimo de todos cuantos llenan el edificio.La sed de sangre crece con intensidad,tanta que hay quien se deshidrata si el espectáculo se demora un poco más.

Alguien solitario espera abajo.Tenso en el tunel,su sombra se alarga por las paredes,mientras su mirada se clava en un punto fijo.Una gota de sudor rueda por su frente,y le hace parpadear.Sus oídos le enseñan a su ánimo la dificultad del combate.Sabe que se va a enfrentar a todas esas miradas,voces que quieren desmenuzarlo...pero también sabe que debe hacerlo si quiere alcanzar sus sueños.

Agarra la espada...y tensa su antebrazo.Suspira.Susurra.Sólo unos metros...y camina decidido.Pisa fuerte la arena.No resbala.Sus pies apuntalan su cuerpo,lo fijan,y no mira a ningún lado.Solo avanza hacia el centro de la pista.Los mira...los desafía...y ellos gritan.El pueblo quiere ver como se viene abajo...y no lo consigue.Desenvaina su mejor arma:la sonrisa.

Porque para conseguir los sueños,el primer paso es sonreírle a los problemas,y no caer en el juego de aquellos que no creen en que toda meta...es posible si al soñarla arriesgamos.

1 comentario:

Pozo dijo...

Muy buena Ricardo, claro que si. Adelante con coraje.