lunes, 7 de abril de 2014

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Todas las personas mayores fueron al principio niños. (Aunque pocas de ellas lo recuerdan).

¿Sabes?No hay nada más maravilloso en la vida de una persona que saberse capaz de seguir aprendiendo día a día, ser consciente de que no se conoce todo. De hecho, cualquiera que aspire a ser un sabio, debe aprender a aprender, necesitar alimentar su sed de conocimiento. Y para ello, es necesario partir de algo sencillo: nadie puede saberlo todo. Y en esto, los niños son especialistas.

Cuando un niño abre los ojos, se extiende ante él un nuevo mundo de sensaciones, un disfrute inimaginable. En esa etapa, la felicidad puede residir en correr jugando al escondite, sintiendo el corazón palpitando porque aquel que lo busca está cerca; o si no, liberando a sus compañeros jugando a pillar, yéndose feliz a la cama, sintiéndose como un héroe, como si de Ulises en Troya se tratara.

Sentirse niño a lo largo de los años garantiza que uno pueda ser feliz sabiendo extraer de cada momento la alegría que, aunque escondida, siempre está ahí. Esa imaginación que crepita en el interior de cada persona, alimentada por la locura.

Gracias a ti, puedo disfrutar de esa experiencia día tras día. Una sonrisa cómplice se esconde tras cada minuto del día. La alegría de disfrutar de cada pequeño detalle. Coger una gominola imaginando de antemano la cara de felicidad que vas a poner. Todas esas cosas hacen que la vida sea maravillosa, y el mejor asteroide en el que vivir.

Hoy, el día de tu cumpleaños, quiero darte las gracias por ser cómo eres, por no dejar que la tristeza gane la batalla.

Feliz cumpleaños cariño.

Y ya sabes, nunca olvides que fuiste niña.

B612

domingo, 17 de noviembre de 2013

Prólogo

El frío se adentra ya en cada recoveco, adueñándose de cada milímetro que encuentra a su paso, impregnando de sí mismo todo cuanto recorre. A veces ni siquiera la más gruesa de las prendas resguarda del beso del Invierno, un otoño que se tambalea ante la evidencia de que su momento debe terminar.

En esos momentos, puede encontrarse en el hogar un refugio seguro, donde una taza de leche con colacao se convierte en bálsamo, una ducha otorga a su beneficiario una sensación de total renovación que seda la conciencia y permite disfrutar de un descanso reparador. Sin embargo, no es sólo el hogar cotidiano el fuerte en el cual refugiarse de la tormenta...hay más lugares.

Y cada uno hace el suyo. Hay quien lo erige sólo, fortificando con su personalidad y su esfuerzo una estructura interna que le permite estar a salvo en esos días de soledad fría,donde la lluvia del alma es difícil de detener. Pero también puede anexionarse al de otra persona, a quien le abrimos las puertas de nuestra casa, invitándola a que tome asiento frente a la chimenea y se tome una taza de colacao caliente a nuestro lado.

Hace mucho tiempo comenzamos a unir nuestros hogares, levantando uno sólo donde resguardarnos cada día, retornando siempre, y observando como las llamas del tiempo despiden una humareda de sentimientos y vivencias que se disuelven en el viento, dejando rastro a su paso, siendo imposible, e innecesario, olvidar.

Por eso, quiero recordarte que siempre que quieras, puedes sentarte conmigo a charlar mientras nos tomamos ese batido caliente, sin importar que fuera la lluvia golpee los cristales.

B612

martes, 17 de septiembre de 2013

Nuevos vientos

-17 grados norte.

Es el momento de virar. El viaje ha sido largo, muy largo, pero agradable. Hemos sabido gobernar la nave con sabiduría, paciencia y tesón. Hemos disfrutado de algunas brisas que serían capaz de erizar una piel de cobre, y también de tormentas que hacen sentir a uno que está vivo, que la naturaleza se identifica contigo.

Y, ahora, es el momento de cambiar el rumbo . Pero juntos. Este timón sólo puede ser movido por dos. De la misma manera que uno sólo sería incapaz de hacer que girara, más de dos tampoco podrían, porque al final se estorbarían a sí mismos, y la nave encallaría.

Además, las dos velas reciben el impulso del fuerte aire, que hace que la nave se deslice sobre aguas tranquilas y que, a su vez, resista las más potentes tormentas.

En esta ocasión, las condiciones de navegación varían en la superficie, pero en el fondo, son las mismas. No importa que el mar nos lleve al sur, o al norte o al este; resulta indiferente que el destino sean playas o acantilados, que nos reciban con flores o con espadas; lo importante es que el barco navegue.

Y lo hará, seguirá dejando esa fina estela en el agua, que deja un reguero de recuerdos y momentos que a veces es necesario mirar desde la popa.

Pero mientras tanto, vamos a la proa.Súbete al mascarón.

¡Avante toda!

miércoles, 17 de julio de 2013

Una noche de verano, con 17 estrellas

Cae la noche, un manto oscuro cuajado de estrellas que ayudan a la luna llena a iluminar el entorno. Una suave temperatura ayuda a que el marco sea inmejorable. Debajo de ese claroscuro una pequeña luz asoma a una ventana,queriendo unirse a la luz nocturna.

- Hace tiempo que quería darte esto. Es un regalo muy especial,que me ha ayudado incontables veces.
- Y, ¿Qué es?
- Es un reloj sin agujas. ¿Sabes?La vida me ha enseñado que el tiempo es como una masa de plastilina. Puede deformarse como uno quiera, alargarlo,encogerlo y romperlo, y después, reconstruirlo, fundirlo en una sola pieza. Sin embargo, sólo es posible cuando se comprende que el tiempo depende de cómo uno lo viva. Si se controla, puede dilatarse una experiencia, percibiendo el aroma de lo que nos rodea, acariciando con los dedos cada pedazo del día, tratando de reducir un mal momento a un segundo, y alargando cada buen recuerdo de manera que un minuto supere a un día.
- ¿Y cómo puedo hacerlo funcionar?
- Sonríe. Es el mejor engranaje para utilizar este reloj.

Y aquella noche ambos dibujaron sonrisas.

Y el reloj, sigue funcionando.

Si tú quieres.Si tú sonríes.

Te quiero


domingo, 16 de junio de 2013

Echegaray

Aún recuerdo aquella mañana de verano. El sol en Salamanca hacía que una Coca-Cola fría significara más que un refresco. Me paré en un kiosco, y compré una. Su sabor era el de un comienzo, el de una aventura que estaba por comenzar. Un prólogo de una gran aventura. Recuerdo aquel día en el que,a las pocas horas, cinco personas arrancaban aventuras particulares, pero relacionadas, unas cuartillas sueltas que se cosen para formar un libro.Nuestro libro. Y así fueron pasando los días. Grandes momentos. Muchas alegrías, muchas sonrisas dibujadas entre una familia en los que,sobre todo, brillaba el apoyo. Alegrando esas mañanas frías en las que todo estaba por decirse, cuando los logros eran semillas cultivadas. Y celebrando los mejores momentos,entre abrazos y locuras.Mucha locura,porque la felicidad es para los valientes,y un valiente sabe enfundar la cordura cuando es necesario. En aquellos episodios menos agradables, en aquellos antojos de derrota, nunca se ha permitido que el compañero caiga,que el hermano se derrumbe. Siempre ha habido aliento y sonrisas de reserva, pagar a la tristeza con alegría, y dejar que se quede la vuelta. Y ahora, apenas unos días. Sin embargo, no hay motivo para la tristeza. Nos esperan nuevas correrías juntos, nuevas aventuras que comentar por la mañana. Gracias por haber hecho de este año 365 oportunidades para ser feliz. Gracias por Echegaray Gracias.

lunes, 27 de mayo de 2013

Puré de Reflexiones

Esta mañana el cielo ha amanecido espeso. Tanto que su color gris ceniza parecía un panel opaco, donde el sol era incapaz de atravesar con sus rayos esa armadura de plomo. Sin embargo, un calor de incierto, un agobio de agosto, un verano anticipado y madrugador llamaba a la ventana. Hay días mejores que otros. Es evidente que algunas mañanas son mas esperanzadoras que otras, que no siempre poner el pie descalzo sobre el suelo cuando uno salta de la cama es una sensación de placer. Esta mañana, creo, mis endorfinas han fichado por otra empresa, o a lo mejor el cansancio me lanzó una OPA hostil. Quizás aquí, en el sótano donde los libros imponen su ley, rodeado de miles de palabras, ideas y pensamientos, trato de ver la luz a pesar de ese cielo de hormigón. En ocasiones hay que guardar las formas, sujetar la compostura y evitar que la perspectiva negativa de lo que pueda pasar impida seguir caminando con paso firme. Esta mañana, decía, el cielo era tan sólido como si hubiera intercambiado su posición con el asfalto. Prefiero verlo así, porque al menos pienso que puedo caminar sobre las nubes, que el arcoiris es una señal de alegría. Esta mañana, gris. Y mañana... Mañana más. Mejor.Azul.

domingo, 17 de marzo de 2013

Juntos

El tiempo fluye y cae, como una gota de agua que recorre el cristal de una ventana. Se desliza suave,entre los acontecimientos que van apareciendo en escena. Hay ocasiones en las que los segundos se precipitan sin freno, como si los relojes se desangraran colgando de las ramas del cuadro de Dalí. Cuando los momentos me agradan desfilan rápido ante mí, dejando un estela en el recuerdo que no desaparece nunca en la memoria. Precisamente, uno de esos momentos arrancó tal día como hoy, hace muchos meses. Pero contigo hay algo aún más especial. El tiempo, por un lado, se ralentiza, como si caminara bajo el agua. Pero también se desliza entre mis dedos, con esa necesidad de que sigan sucediendo. Por ello, soy esa gota que necesita de un cristal eterno para recorrerlo a tu lado,deslizándonos por el mismo camino.